sábado, 11 de diciembre de 2010

Los Jóvenes y la PSU

Estamos a dos días en que los jóvenes de nuestro país se deben enfrentar  la prueba de ingreso a las Universidades, PSU, exámen que decide su futuro y sus vidas en muchos casos.

¿Pero están preparados nuestros hijos para enfrentar su futuro,  a la edad de 18 años? Pienso y mis díalogos con adolescentes me  reafirman, que la respuesta es No.

Los jóvenes no están preparados para el gran desafío que se les presenta a días de dejar la Enseñanza Media, enseñanza que han llevado por 12 años en un sistema completamente "alienado", me refiero a esto a la no diferenciación del individuo en el contexto escolar, la baja autonomía y poca capacidad de toma de decisiones en el transcurso de su aprendizaje.   La uniformidad de enseñanza para todos, sin contemplar las diferencias personales e individuales de cada alumno. Los padres no estamos ajenos a realizar el trabajo de aprendizaje, de la  misma forma que la escuela,  dándoles poca autonomía,  o no brindando  espacios de decisión dentro de los parámetros aceptables para su edad, que construyan su identidad.

Alienados,  cuando por 12 años han debido  uniformarse, en la vestimenta, en su imagen, en el aprendizaje igualitario, no importando sus aptitudes o talentos diferenciados. Situaciones que  igualan y obligan  a llevar una misma identidad.  Pues bien después de 12 años de esta uniformidad, sin la necesaria autonomía, los jóvenes deben decidir su futuro. Tendrán estos jóvenes, que se enfrentan a la prueba, que decide prácticamente sus vidas y el camino a recorrer en las Universidades,  la capacidad  reflexiva como    para saber decidir sobre el futuro que se avecina?  ¿se les ha brindado o escuchado su opinión en todos estos ñaos? ¿Se ha brindado una enseñanza con capacidad de pensamiento critico?  ¿han sido escuchados o silenciados? Estas son algunas interrogantes que se me plantean en estos momentos.

Hoy estamos a dos días para que los jóvenes entreguen los conocimientos aprendidos en los últimos años, y  a días para que ellos, como un milagro tengan la capacidad de decidir QUE  QUIEREN HACER CON SUS VIDAS. Padres les digo, si no han permitido a sus hijos ser autónomos, incentivar la  capacidad de reflexión,  no esperen la mejor de la decisiones y estén preparados para los afrontar abandonos de carreras, o cambios de las mismas, crisis vocacionales, etc,  en el transcurso de la educación superior. A modo  de  reflexión entre  nosotros, como padres.

Ps. Ingrid Olguín V.